En compañía de Collins‏.

En compañía de Collins. (Conversando imaginariamente)

 

La influencia de lo pintoresco.

Peter Collins

Josías Mumenthey

Como advertencia a quien lea las siguientes líneas, suplico  tenga por suposición e imaginativa de quien suscribe, una charla amena y expositiva  en compañía del Arquitecto e historiador Peter Collins.

J.M.    Dando un sorbo discreto al recién servido viennese y a la expectativa de la mímica del Maestro Collins inició la esperada conversación: – Y bien  Arquitecto, con justa razón es dicho en la introducción de “Los ideales de la Arquitectura moderna…” que todo filósofo que pasa por encima de prejuicios, tradiciones…autoridad, etcétera se atreve a pensar por sí mismo regresando a la médula, ¡vaya! al análisis de los objetos básicos entendibles de manera  concienzuda, vistos éstos  desde distintas vertientes;  es aquel que logra afianzarse en la imparcialidad aún de si mismo, concibiendo así una filosofía madura y sustentada no solo por el matiz de quien la presenta. Me intriga aún después de haber leído y releído líneas,  el hecho del por qué tomar el período “moderno”, alejándonos claro del sentido ambiguo referente a lo contemporáneo.  Y ante esta cuestionante salen a luz un bagaje de “common factors” que considero  han tenido cierta dualidad en el desarrollo de su obra; me refiero a ese “reflejo” repetitivo en la historia. Disimulando una sonrisa discreta y afable, Collins extrae con cuidado del envoltorio metálico un <<cigarrette>> dannemann espresso  y aguzando a mi ponencia enciende y aspira asintiendo lo escuchado;- es decir,  pretendo  transpolar o hacer una especie de analogía retomando su crítica, específicamente la de la primera mitad del siglo XX y evidenciar dichos factores en el desarrollo arquitectónico de hoy en día-. Pero antes de llegar a ello, es notorio un parteaguas que a mi juicio disgrega  la “época modelo” de las demás. Modelo en el sentido que al darse como tal, sugiere dichas  “repeticiones” a futuro adecuándose a la situación cronológica. Siendo este punto intermedio entre la incipiente sociedad nómada y la megalópolis del futuro no muy lejano, que contiene la unidad “célula” de las transformaciones expuestas en el período propuesto por usted (1750-1950), me refiero luego entonces a la Villa, que como legado romano (Villa suburbanae) habla ya de una consolidada organización social y estratificada en distintas “aristocracias”, cosa muy similar a la de nuestros días.

P.C.    Tras un momento de espera, Collins liba un <<cortado>> dejando el ya casi extinto pitillo sobre el cenicero y responde serenamente entrecruzando los dedos:  En cada época arquitectónica se acostumbra a dar un tipo predominante de edificio que, por la atención que se le presta, tiende a influir en los demás. En la antigua Grecia el edificio predominante era el Templo; en la Europa medieval fue la iglesia; en el Renacimiento europeo, el palacio. Pero, a partir de 1750, no es tan evidente cual sea el edificio más destacado. La variedad de tipos constituye en sí misma una característica de los tiempos modernos. Pero si algún tipo de edificio puede decirse que influyó más que otros en las teorías arquitectónicas desde 1750, sin duda fue la villa. J.C. Loudon, en su Encyclopedie of Cottage, Farm and Villa Architecture, la define como <<una residencia campestre rodeada de jardines>>. Una villa, sin embargo, era más que esto. Los comerciantes e industriales de reciente fortuna la adoptaron como tipo de vivienda predilecto, con lo que se convirtió en la mejor expresión arquitectónica de las grandes aspiraciones de la época. Sin duda es por este motivo que Loudon añadía que una villa era también el medio de obtener, junto a la comodidad, <<la satisfacción de exhibir la riqueza y el buen gusto>>.

J.M.   Justamente tal cual su orígen romano, la villa denotaba ese estatismo y  confort. Si bien lo ha dicho, la villa se convirtió en el “ícono” ; pero cómo es que hoy  podemos enarbolar un tipo de edificio característico de una época tan rica en diversidad cognitiva, en una sociedad situada en la consolidación de bloques regionales unidos así mismo por uno global y mayor. Cada época ha tenido dichos estandartes arquitectónicos, la nuestra no puede escapar a dicha constante…

P.C.   Interrumpiendo abruptamente mi postura, y encendiendo de nueva cuenta un cigarrillo, Collins alza de manera ondeante las manos y explica arrojando elegantemente el humo: Las villas, por sus dimensiones relativamente modestas y por sus posibilidades de emplazamiento, permitían expresar y explotar las corrientes románticas sin que la importancia e influencia de éstas deban exagerarse. No sólo al principio de la Edad Moderna, sino durante todo el período de 1750 a 1950, la teoría arquitectónica estuvo influida por factores propios de la arquitectura doméstica. No es casualidad que los principales creadores de la arquitectura de nuestro siglo, como Wright, Gropius, Mies van der Rohe y Le Corbusier, manifestaran inicialmente sus teorías construyendo villas para ricos <<connaiseurs>>, o bien, a partir de la guerra de 1914-18, construyendo viviendas modestas para artesanos o para artistas sin demasiado dinero. La romántica villa suburbana no fue un tipo de edificio menor, característico de principios  del siglo XIX, sino que debe considerarse como paradigma de toda la época moderna. Muchas características del diseño contemporáneo, como la asimetría, las irregularidades de la planta, de la distribución de ventanas y de la silueta fueron, inicialmente, características de las villas, aunque ya desde entonces habían pasado del uso del concepto general de arquitectura tal como hoy lo entendemos.

J.M.    Puedo pensar luego entonces que este paradigma llamado “Villa” se traduce contemporáneamente en espacios arquitectónicos que enarbolan la época en la que nos hallamos, una en la que la importancia de la cultura, la tecnología de vanguardia, de integración social y de un mercado inherente a la demanda consumista del hombre, han materializado en un nuevo templo Griego, en una nueva catedral Gótica, en una nueva monumentalidad Bizantina; ¿a qué me refiero con ello?, es decir, hoy tenemos los pabellones de exposiciones culturales, donde se inmiscuye tan bellamente la semiótica. Por citar un ejemplo, la Expo-Zaragoza 2008, el pabellón español que conjuga la temática principal que es el agua con los elementos soportantes de la cubierta, la apacible sensación y el remate visual del gran espejo de agua, nos lleva ipso facto a l a problemática mundial de tan vital líquido, invitándonos a la reflexión y a la acción. Tenemos también  los espacios dedicados al culto narcisista del hiperconsumismo llamados megaplazas comerciales;  tenemos una nueva villa “colectiva” para distintos estratos sociales, desde las viviendas colectivas de interés social, hasta los sofisticados y tan rebuscados “loft” dirigidos a una clase aristócrata pudiente.

P.C.    La idea general de villa, en el sentido de vivienda campestre, puede encontrarse ya en la antigua Roma. Pero, en un sentido moderno y más restringido, no aparece hasta 1720 en las casas de campo construidas por la aristocracia de mediados del siglo XVIII para alternar con sus amistades. Cuarenta años más tarde, se diseñaban como villas incluso los palacios suntuosos, como lo muestra el proyecto de Keddleston, que indica, como observó John Summerson, la importancia adquirida por la idea de la villa en 1759.

J.M.   Irreverentemente atropello la frase de Collins y agrego sin bajar la voz: -Arquitecto, es tal la importancia adquirida por nuestras “villas”, que se han erigido como un producto de la revolución constante ideológica-tecnológica, que podemos hablar de ellas como concebidas bajo una Arquitectura “purista” , y no me refiero con el término purista al hecho formal, sino a la capacidad de lograr bajo el poderío al alcance de las nuevas herramientas tanto de diseño, como de concepción espacial e ingenieril y constructivas. Formas perfectibles, armónicas, sencillas al ojo pero de dificultad tal que no hubiesen sido logradas épocas antes… hechos que han impactado el ojo humano ya no solo en horarios diurnos, sino nocturnos también.  Un refugio de esta revolución y a la vez digno embajador de la necesidad de una continua búsqueda por nutrir el espíritu humano mediante el Arte contemporáneo y experimental, es el nuevo edificio del “Ars Electronica Center-Museum of the future” en Austria;  aunado a su “Futurelab”, conjugan una unidad interdisciplinaria de sociedad, arte y tecnología de punta. Ahora bien si dirigimos la mirada a nuestras “villas” colectivas, conocidísimo es el caso del “Turning Torso”  calatraviano de Mälmo Suecia, siendo pionero en el orden de rascacielos “high-tech estructuralista” de uso para apartamentos, conjuga magistralmente ritmos armoniosos, movimientos, antropomorfismo, dificultades ingenieriles resueltas maduramente,  semiótica, limpieza y purismo… enfocados claramente a la satisfacción de un status aristócrata. Convirtiéndose así en un ícono citadino que satisface la oferta-demanda del mercado de bienes raíces local, regional e internacional. Bien vale la pena recordar la máxima gaudiana de que “El arquitecto del futuro se basará en la imitación de la naturaleza, porque es la forma más racional, duradera y económica de todos los métodos.”

P.C.    Marcando su posición y sentando las manos en la mesa,  corren dos estelas de humo por sus fosas nasales y seguido menciona: La moda de construir casas pequeñas comenzó probablemente en Inglaterra y se extendió al continente dentro de la corriente anglófila que introdujo también los jardines informales ingleses, las carreras de caballo, el <<five o’clock tea>>, y otras costumbres para las que aún hoy se utiliza en Francia el nombre en inglés.  Los primeros prototipos reales fueron Marbel Hill en Inglaterra, construido por Jorge II para Mrs. Charles Howard y el Petit Trianon que Luis XV mandó levantar en Francia para madame Pompadour. Pero el gran período de las  <<locuras>> fue hacia 1775, cuando el nacimiento del capitalismo y la moda de ir al teatro convirtió a muchos banqueros en protectores de damas y actrices consideradas con categoría de ilustres… y dime Mumenthey, ¿cuáles son dichas costumbres de tu siglo XXI?, ¿Cuál el transporte anglófilo que propaga las nuevas villas?

J.M.    Cada época se ha regido predominantemente por sus modas, cada cual sus costumbres e hitos…la mía es una época en la que la moda, -y para esto quiero fundamentarme en el pensamiento del filósofo francés Gilles Lipovetsky,  por el cual comparto una afinidad ideológica- juega un papel imprescindible en lo que se llama “la era del vacío”, la época de lo “efímero”, la cultura light, digerible velozmente. El lapsus hiperconsumista que se traduce en una sublimación del superyó y el atavío desmesurado del narciso. El transporte anglófilo hoy es la integración de bloques regionales a  través de políticas que han visto morir al capitalismo; pero nacer un heredero digno de las enseñanzas de su padre, el neoliberalismo. Hablar de teatro no es tan elocuente ya, como lo fueron las puestas en escena del siglo XVIII de tipo neoclásico a cargo de Leandro Fernández de Moratín. A cambio requerimos un espacio para el nuevo “séptimo” arte, ya sean cortos o largometrajes, donde la vida es puesta a juicio por un uomo nuovo, el <<homo videns>> de Sartori.

P.C.   Riendo y sosteniendo con holgura la taza de café en su mano derecha, Collins entredice vacilante pero puesto en la conversación: Entre las locuras más características de finales de siglo XVIII hay que mencionar las de Ledoux y Selanger, como la preciosa casita de madame du Barry, en Louveciennes,  la villa  que el príncipe de Soubise construyó para la bailarina Marie-Madeleine Guimard y la elegante Bagatele que el hermano de Luis XVI hizo construir en seis semanas en las afueras de París para ganar una apuesta hecha con María Antonieta.  Las tres eran muy clásicas en cuanto a composición y detalle, con simples elementos geométricos y molduras clásicas. Pero estas formas aristocráticas no se adecuaban al gusto de los fabricantes ingleses del siglo siguiente, que ni tenían antepasados nobles ni gustos refinados y que construían sus villas para sus esposas.  Aquellas fuertes matronas no sentían especial simpatía por la cultura de la Antigüedad, pero eran muy sensibles a las modalidades arquitectónicas de las novelas que leían. Esta sensibilidad característica, junto con el despliegue de una nueva ciencia llamada estética, fueron las que fundaron una nueva teoría arquitectónica que fue expresada por primera vez en las villas suburbanas inglesas.

J.M.   Los estratos sociales de hoy en día han visto nacer tal cual en tiempos pasados, la clase “curiosa” llamada “los nuevos ricos”, ellos que como usted cita, ni tienen gustos refinados, ni en su línea genealógica conservan la continua opulencia de las viejas familias ricas, pero de forma irónica ante el poco refinamiento que poseen, han mezclado parte de su pasado inmediato con las nuevas exigencias clasistas, ¿cómo se entiende esto en arquitectura?, bien podemos responder citando los Gothic Revival y les chinoiseries  del siglo XXI, es decir la integración de exteriores neovernáculos con interiores minimalistas por ser uno de los más comunes. ¿Hablar de locuras en pleno futuro? , ¿Locura el futurismo italiano de la “città nuova”  de Antonio Sant’Elia y su influencia inmediata en la “Metrópolis” de Fritz Lang? ¿Qué pensaría François Maria Charles Fourier y sus falansterios a cerca de “Les lotissements à Brøndby” en Dinamarca? ¿Locura Dubai y el Burj Dubai? ¿Locura imaginar y acariciar lo intangible para otros hasta que la historia sea capaz de enmendar un “error” que solo el tiempo puede borrar?

Acto seguido: La carta del sitio, un mesonero retira las tazas… nuevo punto llamado “Addison”, otra charla dentro de la charla en compañía de Collins.

Bon apetit!

© Josías Mumenthey.

 


 

Bibliografía propuesta.

 

Collins Peter, “Los ideales de la Arquitectura moderna; su evolución (1750-1950)”, 6ª edición, Gustavo Gili, página 37.

Otras fuentes de información

Fotografías:

Yann Arthus Bertrand, “La terre vue due ciel”, Danemark 01 “Les lotissements à Brøndby”.

urbanisation_infonugget_main

Deja un comentario

Archivado bajo Arquitectura

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s